martes, 16 de octubre de 2012

La soledad lo es todo cuando no tienes nada.

Ojalá tuviera a quien me abrazase ahora, quien me bese la frente y me diga que no me preocupe, que todo va a ir bien.


Hoy no voy a hablaros de comida ni de peso, hoy voy a hablar de algo más importante.

¿Cuantas veces habéis tenido a alguien al lado a quien pensabais que tendríais siempre? Y de pronto, ya no está. Y estas sola, SOLA. Por completo.

Y te asusta, y te da miedo.

Porque no sabes que vas a hacer, hacia donde vas a tirar.

Porque tratas de buscar apoyo en algún amigo y te das cuenta de que nadie está, de que no tienes ninguno, al menos, a quien puedas contarle tus secretos más íntimos.

¿Y entonces?

Piensas que quizás lo mejor es salir a despejarte, a dar un paseo, pero.. ¿sola? Sola también.

Si no, ¿que haces? Llamas a una de tus amigas a la que hace meses que no ves, y le dices, mira me alejé del mundo y ahora quiero recuperarlo. No, no puedes, porque ya es tarde, y porque de todos modos ella no entendería tus problemas.

No podrías contarle que has roto con tu novio porque ya no te aguanta más, porque estas trastornada, porque gritas, porque te enfadas por todo.

Porque no lo entendería.

Porque cualquier persona en su sano juicio pensaría que estoy loca, que estoy enferma.

Que la vida va más allá de la apariencia, del peso, de la imagen.

Y que nunca podre ser feliz si no dejo de compararme con quien tengo al lado.

El problema es cuando no puedes dejar de hacerlo, cuando ya es instinto, cuando ya va contigo.

Y porque todo esto empezó hace unos tres años y algunos meses, cuando decidí dejar de comer, cuando decidí que seria mejor apartarme de mis amigas de entonces porque saliendo con ellas seguro que comeríamos algo, tomaríamos un café o saldríamos a cenar.
Cuando me importaba más el que pensarán de mi, que lo que verdaderamente importa.
Cuando decidí castigarme físicamente por primera vez, los primeros arañazos, los primeros cortes.

Y ahora, a veces, te preguntas a ti misma si realmente valió la pena, si sacaste algo en limpio, si mereció la pena perder tantas cosas para ganar tan poco.


martes, 9 de octubre de 2012

TerribleTERRIBLEterrible.

Bueno, ya es que me da hasta vergüenza escribir aquí.. yo aparezco y desaparezco de vez en cuando.
Tengo mis dias de "quiero alejarme de toda esta mierda" y mis días de "necesito bajar, necesito baja, NECESITO BAJAR" y sólo aquí puedo despotricar contra mi misma.

Yo la verdad no sé cual es mi problema.
Me siento insegura, inferior a todas las demás. Me veo gorda y fea, y cuando veo pivones, me quiero morir, literal, me da una cosa por el cuerpo así como que quiero romper todo y matarme a mi misma. Ni siquiera quise escribir aquí esa palabra "pivones", para que no os las imaginéis y luego las comparéis conmigo.
¿Cual es el problema?
Si voy con mi novio todo se agrava. Pasa una chica o aparece un cartel en un escaparate, y pido a dios que no la haya visto.

Soy una estúpida.

Es horrible. Es todo jodidamente horrible.

Si me dice que esta viendo una película, tengo la NECESIDAD de entrar en Internet y buscarla, para ver que actrices salen en ella, y como seas chicas espectaculares, chao.
Si veo que habla con alguna chica por tuenti, twitter o facebook, tengo también la necesidad de verla, de ver sus fotos, de ver como es, cuanto de delgada está... es ridículo.
Incluso si estoy sola viendo vídeos de canciones en youtube, me los tengo que poner sin el videoclip oficial, osea, con la letra o con una imagen de fondo, para no ver a las bailarinas.
La verdad, no os cuento mas ejemplos porque os reiríais de mi.

Es terrible.

Yo no recuerdo que me haya pasado esto antes, o al menos, tan exagerado.


Ojala baje pronto de peso.